Saltear al contenido principal

El Memorial abre la exposición “Narrar la herida. Las víctimas de ETA y la literatura” hasta el 1 de noviembre.

El Memorial Abre La Exposición “Narrar La Herida. Las Víctimas De ETA Y La Literatura” Hasta El 1 De Noviembre.

El Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo inauguró el 21 de julio la exposición “Narrar la herida. Las víctimas de ETA y la literatura”, presentada por Roncesvalles Labiano, comisaria de la muestra y profesora de la Universidad de Navarra; Florencio Domínguez, director del Memorial, y el escritor y escritoras Fernando Aramburu, Luisa Etxenike e Irati Goikoetxea.

La fecha coincide con el décimo aniversario de la publicación de ‘Patria’ la ópera prima de Fernando Aramburu, a la que hizo referencia Florencio Domínguez preguntándose qué obra sobre terroristas ha sido traducida a 35 idioma (el último, el coreano) y que ha vendido un millón y medio de ejemplares. Añadiendo posteriormente que “los libros contribuyen al mantenimiento de la memoria colectiva sobre la lacra del terrorismo”.

La presencia de Raúl Guerra Garrido en la muestra fue destacada por su comisaria Roncesvalles Labiano que explicó que Guerra Garrido “fue un pionero que escribía sobre lo que veía, y escribía y vivía contra ETA y al lado de sus víctimas”. Labiano apuntó que tanto él, como Aramburu, Luisa Etxenike, Irati Goikoetxea y “muchos otros”, pusieron “palabras allí donde a menudo hubo silencio y contribuyó a que las víctimas de ETA no sean solo un número o una referencia histórica” recordando que “la literatura nos recuerda adónde llevan la intolerancia, la deshumanización y la justificación de la violencia”. Luisa Etxenike, escritora donostiarra con obra sobre los damnificados del terrorismo dijo que algunas de sus novelas “ha adoptado el punto de vista de las víctimas de ETA. He querido darles una voz capaz de liberarse de la tiranía exclusiva del terrorismo”. Irati Goikoetxea abordó el tratamiento que la literatura en euskera ha dado al terrorismo y sus víctimas, más “ausentes” que los miembros de la banda terrorista. Una carencia sobre la que ella reflexiona en ‘Herriak ez du barkatuko’ (El pueblo no perdonará) y de la que reconoció que estaba “satisfecha” porque “esa novela (a cuya ETA asesinó a su padre) ha llegado a espacios donde muchas personas habían dado la espalda al dolor de las víctimas e incluso habían llegado a justificar la violencia”.

La presentación contó por último con el escritor donostiarra Fernando Aramburu, cuya serie literaria “gentes vascas” nació de su compromiso con las víctimas tras el asesinato del senador y líder socialista Enrique Casas, a manos de los Comandos Autónomos Anticapitalistas en 1984: “Me marcó muy fuertemente, me causó una conmoción muy potente. Vi como introducían su féretro en la casa del pueblo en el barrio de Gros y, en ese momento, de una manera ingenua tal vez, adopté un compromiso personal que he mantenido en adelante”. Pero antes, Aramburu había tenido otra experiencia con el terrorismo abertzale tras la explosión de una bomba cerca de su casa en el donostiarra barrio de Ibaeta. Le dejó sin luz, por lo que no pudo terminar el poema en el que estaba trabajando, pero sobre todo le alertó de que lo que estaba escribiendo “era insuficiente y no tenía que ver con lo que estaba ocurriendo fuera”. Aquellas vivencias contribuyeron a la escritura de “Los peces de la amargura” y “Años lentos”, preámbulo de ‘Patria’ de cuya publicación de cumplen diez años. Desde los últimos años del franquismo hasta la actualidad, numerosos escritores y escritoras han imaginado y recreado historias relacionadas con el terrorismo de ETA, y algunos han explorado literariamente la experiencia de quienes lo sufrieron.  Coincidiendo con el décimo aniversario de la publicación de ‘Patria’ (2016) —la novela de Fernando Aramburu que llevó a las víctimas de ETA a las listas de los libros más vendidos—, esta exposición propone un recorrido por la literatura relacionada con el terrorismo en Euskadi y, en especial, por la obra de aquellos autores que más atención han prestado a sus víctimas.

La muestra pretende mostrar cómo la ficción se ha ido acercando a sus vivencias y aspira a destacar la aportación de esas obras a la memoria del terrorismo. Porque la literatura, en palabras de la escritora donostiarra Luisa Etxenike, hace ver lo que a veces resulta difícil o incómodo de ver. A través de sus páginas, las novelas y los relatos consiguen que las víctimas aparezcan de un modo concreto y directo ante nosotros y nos animan a asomarnos a las heridas de las que tantas veces se han apartado los ojos. Y mirar es el primer paso para reconocer y reconocernos. En el recorrido por la misma podemos encontrarnos con la literatura en euskera o castellano que aborda el terrorismo en Euskadi desde las primeras obras con “los militantes” como protagonistas, donde suelen aparecer como perpetradores o víctimas.

La exposición se centra en autores individuales como Raúl Guerra Garrido (1935-2002), un pionero comprometido desde “Lectura insólita de El Capital” (1977) hasta “La soledad del ángel de la guarda” (2007), pasando por “La carta” (1990), “la purga de mi corazón”, explicaba el autor de esta obra valiente en la que llega a su máxima expresión de su compromiso con las víctimas del terrorismo. También está presente Fernando Aramburu con el making of de ‘Patria’, todo un fenómeno literario, del que se exponen ejemplares en diferentes idiomas (traducido a 35), incluido en Braille, para ilustrar este gran éxito literario llevado al cómic o las series televisivas. Se exponen documentos de trabajo, cuadernos de notas con esbozos de ideas, personajes y escenas, sobre la producción de ‘Patria’. Les acompañan algunos premios literarios al autor por la obra mencionada. La literatura en euskera también ocupa un lugar en la exposición. En la misma ETA tiene una presencia importante porque se ha puesto el foco en los miembros de la banda terrorista o en cuestiones periféricas, con ausencia de las víctimas, una carencia sobre la que incluso algunos autores reflexionan como Ramón Saizarbitoria e Irati Goikoetxea.

La muestra estará abierta en la sala de exposiciones temporales del Memorial (segundo piso) hasta el próximo 1 de noviembre, en horario de apertura del espacio museístico.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver arriba