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La exposición “Socializar el sufrimiento (1995-2010)” en el Memorial hasta el 12 de abril

La Exposición “Socializar El Sufrimiento (1995-2010)” En El Memorial Hasta El 12 De Abril

El Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo ha abierto, desde el pasado 21 de enero, la exposición “Socializar el sufrimiento (1995-2010)”. En el acto de apertura tomaron parte Raúl López, por el Memorial, Antonio Rivera, comisario de la exposición, Eider Nafarrate, comisaria, y Asunta Olaeta Pérez de Mendiola, fundadora en 2009 de Zaitu, junto a su marido Joseba Markaida Bilbao. La asociación nació con el objetivo de ayudar a todas las víctimas de ETA, especialmente a los amenazados, perseguidos y exiliados por su causa, sin importar su ideología política, ocupación o estatus social. Asun Olaeta relató el acoso que sufrió su familia por parte de sus propios vecinos. En enero de 2001 su domicilio fue atacado con cinco cócteles molotov, dos de los cuales penetraron en la vivienda y causaron un incendio algunas de cuyos restos pueden verse en la exposición: un calcetín quemado y fragmentos de cristales de los artefactos incendiarios.

“¿Cómo se puede odiar a un compañero de juegos de toda la vida? ¿Por qué ese odio?”, se preguntó Olaeta, quien relató que dos de sus hijos tuvieron que cambiar de centro de estudios, uno de ellos incluso de ciudad, ante el hostigamiento que la familia padecía por parte del entorno de ETA. “Afortunadamente todo eso pasó, pero ahora que no se olvide que ha habido vecinos tuyos que te han venido a matar”, señaló. El ambiente de hostigamiento y persecución fue tan generalizado que la familia Olaeta se acostumbró -“como dicen que ocurre en las guerras”- a hacer vida más o menos normal. “Ahora lo pienso y me horrorizo. ¿Cómo hemos podido vivir de esa manera?”, se interpeló, al tiempo que recordaba que todavía hay víctimas que requieren tratamiento psicológico tras aquellos años.

Eider Nafarrate explicó los objetivos generales de la muestra y la estructura de la misma en tres grandes bloques. “Hubo una teorización implícita en sus propios testimonios”, resumió Nafarrate, quien además aportó datos que apuntalan la existencia de una estrategia deliberada por “socializar el sufrimiento”: Entre 1995 y 1997 se contabilizaron 3.000 atentados de ETA y de su entorno a través de la violencia callejera y de persecución.

Antonio Rivera recordó “la naturaleza francamente incómoda” para algunos de esta exposición. Posteriormente desgranó varias “verdades históricas”. La primera es “el gran contingente de víctimas” en un momento en que la violencia de ETA y su entorno consiguió “que la posibilidad de ser víctima llegara casi al conjunto de los ciudadanos vascos”. Y la segunda, que “recuerda a aquellos que desde un entorno político, la izquierda abertzale, respaldaron abiertamente una determinada estrategia que conllevaba un uso extraordinario de la violencia”.

La muestra aborda el periodo comprendido entre 1995 y 2010, marcado por la respuesta de ETA y su trama política a la operación policial de Bidart en 1992, donde se rompió el mito de la invencibilidad de la banda, con el descabezamiento de la misma. Entre 1995 y 2010, ETA recurrió a la llamada “socialización del sufrimiento”, con el objetivo de extender la violencia al conjunto de la sociedad vasca y navarra, ampliando sus objetivos habituales con cargos públicos de partidos constitucionalistas (PSOE, PP, UPN y Unidad Alavesa), magistrados, periodistas, ertzainas y otros colectivos profesionales. La banda y su entorno, mediante asesinatos selectivos y un terrorismo callejero permanente, pretendían debilitar la resistencia institucional y social al terrorismo abertzale, para avanzar hacia una soberanía vasca que desbordase los marcos constitucionales y autonómicos.

La exposición se divide en tres partes: una primera, dedicada al cambio de estrategia tras la caída de ETA en Bidart en 1992. Una segunda, sobre el mantenimiento del control de la calle y todo el espacio público por parte del entorno proetarra. Y una tercera dedicada al frente nacionalista surgido del Pacto de Estella. El espacio expositivo tiene un itinerario con paneles explicativos y se presentan objetos personales del atentado mortal en 2000 contra el dirigente socialista vasco Fernando Buesa y su escolta el ertzaina Jorge Díez Elorza. También hay objetos de atentados contra Asunta Olaeta y su marido Joseba Markaida, y los del concejal del PP en Rentería, Manuel Zamarreño, cuando fue asesinado en 1998. El recorrido expositivo incluye un croquis del zulo en el que estuvo secuestrado el ingeniero Julio Iglesias Zamora en 1993 realizado por él, así como elementos utilizados en actos de terrorismo callejero como tirachinas y artefactos incendiarios. El conjunto de la muestra va acompañado de un audiovisual y de una colección de pegatinas políticas de la época, de diferentes organizaciones afines a ETA.

La exposición “Socializar el sufrimiento (1995-2010)” estará abierta al público en el segundo piso hasta el próximo 12 de abril de 2026, en los horarios de apertura al público del museo.

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